Marta empezó con tres rondas cortas y versiones elevadas en el suelo por miedo a sus muñecas. Al mes, ya alternaba cinco rondas firmes y enlazaba transiciones con control. No buscó récords; buscó constancia amable. Hoy sube escaleras sin detenerse y juega con sus hijos sin dolores residuales.
Marta empezó con tres rondas cortas y versiones elevadas en el suelo por miedo a sus muñecas. Al mes, ya alternaba cinco rondas firmes y enlazaba transiciones con control. No buscó récords; buscó constancia amable. Hoy sube escaleras sin detenerse y juega con sus hijos sin dolores residuales.
Marta empezó con tres rondas cortas y versiones elevadas en el suelo por miedo a sus muñecas. Al mes, ya alternaba cinco rondas firmes y enlazaba transiciones con control. No buscó récords; buscó constancia amable. Hoy sube escaleras sin detenerse y juega con sus hijos sin dolores residuales.